miércoles, 22 de octubre de 2008

La Catedral de Paraná


Sobre las barrancas de la Baxada existía entre 1715 y 1718, una reducida población que dependía en el orden espiritual de los Curas de Santa Fe quienes mandaban Sacerdotes para desempeñar funciones religiosas. Allí se levantó una pequeña Capilla dedicada a la Inmaculada Concepción. Era un rancho de paja, pobre de elementos de culto. Se la ubica en el mismo sitio que ocupa hoy nuestra Catedral.
El 23 de octubre de 1730 el gobernador del Río de la Plata, decretó la erección del curato del Pago de la otra Banda del Paraná, creando junto al Cabildo Eclesiástico de Buenos Aires la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario.
El cura oficiaba también como funcionario público, y por ello para la creación de una parroquia era indispensable la intervención de las autoridades superiores del gobierno. Tenía a su cargo el registro de nacimientos y defunciones de los pobladores.
Un 8 de noviembre de 1730 se fijó en las puertas de la Catedral bonaerense un edicto que contenía la resolución del 23 de octubre y llamaba a concurso de oposición para proveer de Párrocos a los nuevos Curatos. En la jurisdicción de Santa Fe se creó el de los Arroyos (actual Rosario) y el de la otra banda del Río Paraná; para esta se presentó el Pbro. Francisco Arias Montiel, santafesino, ordenado sacerdote en 1718 que en mérito a sus antecedentes y al examen de suficiencia, fue nombrado Cura el 15 de marzo de 1731.
Se lo designa canónicamente Cura del Pago de la otra Banda del Paraná ordenándose el 5 de abril de 1731, por el Cabildo Eclesiástico de Buenos Aires que se le entreguen los objetos de culto, alhajas y bienes pertenecientes a la Capilla de San José del Rincón con la imagen de Nuestra Señora del Rosario que se encontraba en esa localidad de Santa Fe para aplicarlos al servicio y culto de la iglesia parroquial.
Así el 27 de agosto de 1731 el Padre Arias Montiel, en el desolado pago de la Baxada recibió la imagen a la que se otorgaba el Patrocinio de la Villa. La Virgen fue traída provisoriamente pero quedó definitivamente en Paraná.
El Cura Arias Montiel, se desempeñó en sus funciones hasta el año 1764, logrando acortar distancias con los aborígenes de la zona. Se preocupó por la doctrina y la educación de los niños del vecindario. Fue además de Cura, el primer maestro”progenitor de la enseñanza pública de Entre Ríos” lo consideró el Dr. Pérez Colman.
Al Cura Arias Montiel le debemos también el nombre a nuestra ciudad, ya que en una nota dirigida al Gobernador Zabala fechada el 6 de julio de 1732, escribía “Iglesia del Paraná” , en lugar de usar el término acostumbrado “bajada”.

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